Recreación Histórica

Cuenta la antigua leyenda que allá por el año 1773 se fundó una villa con motivo de una promesa. Domingo López de Carvajal, vizconde de Carrión y marqués de Atalaya Bermeja, juró durante una fortísima tormenta que amenazaba con hacerle a él y a su tripulación naufragar y acabar presa de un mar embravecido, que si salía bien parado de esa terrible experiencia en alta mar, regresaría a tierra firme y fundaría un pueblo en la Sierra de Cádiz. Y así es como fundó Algar. Situado al abrigo de la sierra de las Cabras y rodeado por la sierra del Balconcillo y el Cerro del Águila, además de discurrir junto al pantano de Guadalcacín se encuentra un sencillo y tranquilo rincón de la serranía gaditana.